Un Milagro de Guerra
Por un rato nadie se movía. Los
hombres que estaban en la cueva podían escuchar a su compañero herido clamar
por ayuda. Entonces uno de los hombres que estaba en la cueva empezó a mirar el
reloj. No podía quitar la vista del mismo. Todos los demás lo notaron y
empezaron a preguntarle cosas, pero el soldado no dejaba de mirar el reloj y
permanecer en silencio.
De repente, el hombre del reloj saltó
de la cueva y se arrastró hasta donde estaba su compañero herido. Lo tomó por
la solapa del uniforme, y de una manera lenta empezó a regresar a la cueva,
todo mientras el ataque era intenso a su alrededor.
Sorprendentemente ambos lograron
llegar a la cueva del zorro sin ser heridos por bala alguna. Luego que el fuego
cesara, le preguntaron al héroe que salvó a su compañero ¿porque había esperado
tanto tiempo para rescatar a su amigo? A lo cual el respondió: "Mi madre
me dijo que a la misma hora exactamente, todos los días, ella estaría orando
por mí. Y de acuerdo a mi reloj, dejé la cueva exactamente cuando ella empezó a
orar.
Dice la palabra que el justo por su
fe vivirá.
Reviewed by revistametamorfosis
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febrero 11, 2025
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